¿“FIESTAS DE LA VARICELA” COMO NUEVA VÍA DE INMUNIZACIÓN CONTRA LA ENFERMEDAD?
¿Cómo responderíais ante una invitación como ésta?
En el Medical News Today leí no hace mucho una noticia, publicada el 7 de noviembre, que me sorprendía con lo siguiente: “El WSMV-TV’s Channel 4-Team (Nashville) ha descubierto cómo, a través de una red social, un colectivo de padres “traficaba” con enfermedades”. Las llamadas “Chicken Pox Parties”, o “Fiestas de la varicela”.Al parecer, aprovechando el gran peso actual que tienen las redes sociales y a través de las mismas, ha habido padres que han organizado reuniones o “fiestas” con el único objetivo de exponer a sus hijos a distintos virus para que, de esta forma, éstos lograran la inmunización a edades muy tempranas. Las llamadas “Chicken Pox parties” (“fiestas de la varicela”) son pues reuniones que pretenden que niños sanos entren en contacto con niños enfermos, de tal manera que los primeros puedan ser infectados por los segundos y desarrollen la enfermedad cuando todavía son pequeños.
No se trata de un caso aislado ni actual, sino que en el pasado ya se han celebrado otras “fiestas de la inoculación” con otras enfermedades, como el sarampión. Por todos es sabido que, en infecciones como las mencionadas, si un niño padece la enfermedad a una edad temprana, el riesgo de posibles complicaciones de la misma es menor, en comparación con las que pueden surgir en adultos que enferman de la misma infección. Esto es así para la hepatitis A, las paperas y la varicela, entre otras. Y esta es la base de que sean padres que desconfían de la vacuna contra la varicela, o padres que quieren que sus hijos adquieran la inmunidad siendo aún niños, los que organizan dichas “fiestas”. Pero al parecer ésta vía de inmunización no queda aquí, sino que va aún más lejos.
¿Qué diríais si una madre os ofreciera, por un simbólico precio de 50$ la unidad, piruletas contaminadas con la saliva de su hijo enfermo de varicela, para la temprana exposición de vuestros niños a la susodicha enfermedad? Pues parece que esto ocurre, a la venta las “Chicken-Pox lollipops”. Hay personas, padres, que piensan que, haciendo esto y ofreciéndoles a sus hijos las piruletas infectadas, los exponen al virus de la varicela de forma que pueden evitar la necesidad de administrar la vacuna correspondiente; creen que este método es más efectivo y más seguro que recibir la vacunación. El riesgo evidente de prácticas como ésta conlleva no sólo que el niño se exponga al virus en cuestión contra el que los padres pretenden inmunizarlo, sino que también queda expuesto a infecciones mucho más serias, como podría ser la hepatitis, entre otras.
El problema de estas “fiestas de inoculación”, así como de ofrecer saliva contaminada a los niños en forma de caramelos u otras golosinas, es que está todo organizado por personas sin ninguna autoridad en la salud y sanidad pública o en la supervisión de los controles de calidad. Tampoco cuentan con estadísticas significativas que puedan confirmar lo que defienden, sin olvidar la gran (y más que grave) posibilidad de aparición de otras infecciones inesperadas. ¿Se esconde un negocio en el trasfondo de estas “fiestas de la inoculación”? ¿Hasta qué punto llegan los padres a estar convencidos de la efectividad de inmunizar a sus hijos por éstas vías?La mayor parte de los profesionales de la salud, si bien pueden entender la lógica del razonamiento y de la actuación, consideran esta práctica como una “absoluta locura”. Pues a pesar de dicha lógica, es superior el desconocimiento acerca de cómo los virus pueden llegar a reaccionar en cada individuo.
http://www.medicalnewstoday.com/articles/237222.php
http://www.nytimes.com/2009/05/07/world/americas/07party.html

Irene Galiana